Razón del nombre del blog

Razón del nombre del blog
El por qué del título de este blog . Según Gregorio Magno, San Benito se encontraba cada año con su hermana Escolástica. Al caer la noche, volvía a su monasterio. Esta vez, su hermana insistió en que se quedara con ella,y él se negó. Ella oró con lágrimas, y Dios la escuchó. Se desató un aguacero tan violento que nadie pudo salir afuera. A regañadientes, Benito se quedó. Asi la mujer fue más poderosa que el varón, ya que, "Dios es amor" (1Juan 4,16),y pudo más porque amó más” (Lucas 7,47).San Benito y Santa Escolástica cenando en el momento que se da el milagro que narra el Papa Gregorio Magno. Fresco en el Monasterio "Santo Speco" en Subiaco" (Italia)

domingo, 20 de marzo de 2011

Qué linda es mi revolución, dígalo ahi Saúl y Don Héctor, puro gaddafi y cero ayuda al necesitado que creyó en Uds...

Notitarde 19-03-2011 |

De complicidades...

/

Aún el Consejo Nacional Electoral no ha formalizado la convocatoria para las elecciones presidenciales del año próximo, ni ha fijado fecha para la postulación y el registro de candidatos, ni ha ofrecido información oficial alguna sobre esos trascendentales comicios, y ya el "Gadafi" tropical que jefatura a su total y exclusivo capricho el gobierno "bolivariano, revolucionario y socialista" –e inepto, militarista y corrupto- anda por todo el país en abierta y totalizante campaña de promoción de su nombre para la reelección.

El "Gadafi" tropical que jefatura a su total y exclusivo capricho, y desde hace doce años, el gobierno "bolivariano, revolucionario y socialista" –e inepto, militarista y corrupto- se autoproclamó candidato sin pedirle permiso ni autorización a nadie. Ni siquiera había necesidad del formalismo, por cierto. Es su estilo, su forma de actuar, que ya todo el país conoce y padece. No hay ley ni instancia oficial alguna cuyas normas, por estrictas que fueren, sean acatadas por él. Él es el jefe máximo, el jefe único. Él es la ley suprema e inapelable. Él es el Estado, al estilo Luis XIV.

De pronto advirtió que se le desmigaja la sólida y avasallante confianza colectiva sobre la que, junto con el poder más que convincente de las armas, levantó su imperio omnímodo, absoluto, monárquico, y, ante el riesgo de ser derrotado en sus propósitos reeleccionistas, decidió atropellar de una vez toda previsión legal y se echó a la calle, con todos los incontables y poderosos recursos del Estado, que él maneja a su arbitrio y a su antojo, sin control de ningún tipo, ni siquiera el mínimo control moral y ético. Y allí lo tenemos. En diarias e interminables cadenas de radio y televisión, que muchas veces son varias en un mismo día. Desafiante de todas las normas legales y éticas que pudieran impedirle sus excesos verbales, sus agresiones ofensivas y groseras a las mayorías venezolanas que adversan irreversiblemente su gobierno dictatorial, militarista, inepto, destructor y corrupto. En permanente abuso de los incontables recursos del Estado, subordinados al objetivo de su insaciable ambición de Poder.

Ministerios, institutos autónomos, fuerzas armadas, funcionarios, empleados y obreros de la administración pública, presupuestos, vehículos terrestres, aéreos y marítimos de propiedad oficial, instalaciones de toda naturaleza, toda la estructura y toda la organización del todopoderoso Estado venezolano está dispuesto por él, inapelablemente, a ser instrumento de su reelección en los comicios presidenciales del año próximo, en un desbordamiento jamás visto en nuestro país ni en ningún otro país latinoamericano, o caribeño.

Y todo ello ocurre no sólo en presencia, sino que con la voluntaria y consciente complicidad de los organismos y los funcionarios del Estado constitucional y legalmente llamados y obligados a poner las cosas en orden, a encuadrar dentro de las mínimas exigencias del régimen constitucional y legal las actuaciones y las actividades del jefe del Estado, sea quien sea.

Siempre tan diligente para acudir con la ley en la mano para contrarrestar presuntas transgresiones de los adversarios del régimen, la Fiscalía General de la República ni se da por enterada de las constantes e intolerables arbitrariedades, muchas de ellas –si no todas- viciadas de inmoralidad administrativa, en las que en su campaña proselitista incurre el "Gadafi" criollo jefe del gobierno "bolivariano, revolucionario y socialista" –e inepto, militarista y corrupto-. Igual debe decirse del organismo más obligado a meter en cintura al candidato reeleccionista, el Consejo Nacional Electoral. Y de la Contraloría General de la República, siempre lista y dispuesta para liquidar políticamente al alcalde, gobernador u otro funcionario opositor que suponga incurso en irregularidad administrativa. Y hasta de la Fuerza Armada, ética y legalmente impedida de parcializarse políticamente.

Son las sucias y podridas complicidades que hacen prever la realización de un fraude monstruoso para reelegir al "Gadafi" criollo jefe del gobierno "bolivariano, revolucionario y socialista" –e inepto, militarista y corrupto- el próximo año.

Pero ni con esa confabulación inmoral y antinacional podrán derrotar la imbatible voluntad democrática de cambio de las mayorías venezolanas en las elecciones presidenciales de 2012.

No hay comentarios: